Un Boludo en Nueva York

Nueva York, es para muchos el centro financiero del mundo, la casa del arte y la moda, quizás hasta la metrópolis más importante del planeta, lugar que vio crecer al jazz el blues y hasta el punk, sede de grandes empresas, la meca para artistas, arquitectos, diseñadores, financistas, banqueros y corredores de bolsas, entre otros.

¿Pero que pueden ver los ojos de alguien orgulloso de venir de un país denominado del “3er Mundo”? ¿qué es lo hay que no me mostraron las películas o series que transcurre en esta esta ciudad?

Estas son algunas cosas en las que me fijé siendo un Boludo en Nueva York

Las calles caóticas por un tránsito que hace imposible su circulación, además de los cortes, los pozos y los arreglos que nunca terminan y entorpecen la circulación en un primer mundo alabado por la prolijidad y el excelente comportamiento, es algo en lo que se fija un Boludo en Nueva York.

Estaba en un parque, mirando un mapa, buscando una dirección sin éxito alguno. Pasa una chica a la que le pido ayuda para que me dé indicaciones y como ella tampoco sabía, saca su teléfono y me lo da para que la busque en google maps asi me ayudaba a encontrarla. Si me dio el aparato en una ciudad que no se cuestiona si me iba a ir corriendo con el mismo o no. Eso es algo en lo que se fija un Boludo en Nueva York.

Cuando voy a una ciudad así me gusta ir al subte y recorrer algunas estaciones, y es que ahí es donde está la verdadera gente que se rompe el lomo laburando y podes ver otra cara del lugar, además hay varios músicos en las estaciones y podes disfrutar de un buen concierto. En Madrid tiene una de las mejores redes subterráneas y de las más limpias que ví, por lo menos cuando fui en 2010. No esperaba menos en Nueva York, pero grata fue mi sorpresa encontrarme con algo mucho más cercano a la decadencia urbana, con mucho arte callejero, músicos, graffitis, mendigos pidiendo limosnas, las estaciones y trenes descuidados, la clásica voz por altoparlante que ni los mismos usuarios habituales podían entender, que tenga fallas y no funcione o que esté deteriorado. Por todo esto los subtes es algo en lo que se puede fijar un Boludo en Nueva York.

Caminaba por una de las avenidas más importantes de Manhattan, con los restaurantes y hoteles más lujosos de la isla buscando un lugar económico donde almorzar. Entro a un lugar de lujo donde te reciben con alfombra roja y candelabros en la entrada, la gente más fina y mejor vestida que vi durante este viaje comían ahí. La elegancia de las mesas, los cubiertos, el ambiente es algo que no sé ni cómo describirlo, atravesar ese pasillo que conecta el restaurante con el hotel mientras me seguía la compañera que tuve para este viaje, y me miraba como quien piensa “ya estas loco, no?”. Llegamos al fondo del pasillo, encontré un puesto viejo de hamburguesas atendido por unos dominicanos y mucha gente de mi misma clase social haciendo fila para pedir una, cuando me pido un menú con papas la miro a mi compañera quien no entiende cómo carajos sabía de ese lugar. Es algo en lo que solo se puede fijar un Boludo en Nueva York. (Gracias GuataFak por el dato).

Estar en una plaza disfrutando de la última nevada en la ciudad mientras comía un turrón, unas ardillas muy simpáticas me distraen mientras otra se acercó lo suficiente para robarme el turrón, y encima se quedó cerca mio, arriba de un árbol, mostrando cómo se comía mí golosina con prepotencia. Las ardillas se suman a la lista, junto con los coatíes, como los animales más peligrosos para simpatizar, y aún así no sería la última raza en hacerlo. Ser robado por una ardilla es algo de lo que se fija un Boludo en Nueva York

Fui emocionado a conocer la estatua de La Libertad, porque me la vendieron muy bien en las películas. Y la verdad fue una gran decepción y casi que hasta una pérdida de dinero ya que se podía hacer casi el mismo paseo de forma gratuita, solo que no bajabas en la isla para recorrerla de cerca. Ese tipo de decepción es algo en los que se puede fijar un Boludo en Nueva York

Todas estas cosas son las que le dieron, a mi corto paso por Nueva York, colores variados de la vida cotidiana. Personas en su mayoría inmigrantes, por lo menos las que me cruzaba, pero que le dieron una gran contradicción a lo que yo pensaba de los habitantes de grandes ciudades y por supuesto un panorama aún mayor de lo que pensaba sobre los ciudadanos de Estados Unidos.

¿Fue una sorpresa todo mi viaje a este país? Quizás si, no sé si cambió mi pensamiento sobre los poderes jerárquicos y estatales del mismo, pero si de la sociedad que durante mucho tiempo lucharon por sus propios derechos civiles, su libertad, su forma de expresión.


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Cuando el mundo se detuvo por un virus, nosotros quedamos atrapados en el mar. Navegando por los mares de Europa y el caribe con la incertidumbre de no saber cuándo volveríamos a pisar tierra. Mandame un mensaje por mail hola.unboludoporelmundo@gmail.com y te lo envío de forma digital para que lo puedas leer desde cualquier plataforma. Si querés saber más hacé click en la foto para leer el primer capítulo

Buenas vibras!

Andrés.


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