Vuelta al perro – New York City en 6 días

Mi paso por Nueva York fue corto, unos seis días, y había muchas cosas que quería hacer en esos días. No soy de esas personas que planean un viaje. Más bien elijo un destino y dejo que me lleve la corriente. Pero sí hubo lugares que requerían cierto planeamiento para aprovechar al máximo el tiempo y en este caso, guiado por la Lonely Planet como si fuese un turista modelo partí hacia Estados Unidos.

En Argentina se usa el término “vuelta al perro” cuando querés decir que vas a un lugar y volvés rápido. Es algo que sucede rápido y en lo posible caminando. Como quien saca al perro de la casa para que haga sus necesidades y lo vuelve a entrar.

-Andrés ¿Qué tiene que ver eso con lo que venías hablando de Nueva York? – Muy simple, con este post inauguro el segmento de recorridos rápidos que hice en mis viajes.

Seis días y una de las ciudades más codiciadas para el turista promedio, la corrida iba a ser importante.

Fue también la primera experiencia con EirBianBi (lo pongo así porque no me pagan por publicidad). Una experiencia que cuento para que tengan en cuenta, una semana antes del viaje, la chica que nos había alquilado su departamento nos cancela la reserva y la web nos ayuda con 200 dolares extras para poder conseguir algo de carácter urgente, algo muy apreciable y que nos dio la posibilidad de conseguir algo más centrico y cerca de la entrada al subte.

Trás pasar todos los trámites migratorios un policía nos dice “Behind that door is the United States of America”, como si fuéramos Tom Hanks en La Terminal. Salimos y comenzamos la maratónica visita a la ciudad.

Dejamos las cosas en el departamento y nuestro primer punto a visitar es el Time Square, ni bien salimos comienza a nevar, ya era finales de marzo y estábamos presenciando la última nevada de la temporada de invierno. No tardó en hacerse de noche, pero es tanta la invasión lumínica en el Time Square que no sabés si es de noche o las últimas horas de la tarde.

Habrá nevado mucho por la noche porque al otro día fuimos a hacer una visita genérica por la ciudad, viendo lugares clásicos como el Flatiron Building, El Empire State un edificio que se ve casi desde cualquier punto de NYC. Aprovechando el frío y la nieve visitamos algunos museos como el de Arte Moderno y el MET, cada uno en días distintos por que había que dedicarles un buen tiempo a los mismo y en la primera noche pudimos ir a ver una obra en Broadway.

Para el segundo día la visita fue el Central Park, ya con un poco menos de nieve, intentamos asistir a una de esas celebraciones gospel solo por curiosidad, pero llegamos cuando estaba finalizando, entonces nos fuimos hasta el barrio de Harlem a comer una típico comida Soul, en una restaurante familiar muy famoso llamado Sylvia´s. Y a la vuelta otro paseo por el Central Park visitando el piso de IMAGEN como un homenaje a John Lenon.

Y como quien va a las montañas esperando encontrar el punto panorámico para la vista fotográfica, en Nueva York están las puntas de los edificios para hacer eso. Los principales el Empire State y Top of the Rock en el Rockefeller Center. Este día fuimos al primero para ver la ciudad iluminada de noche, muy recomendable, sobre todo por que en Estados Unidos todo es un Show y acá no era una excepción, empezabas por un museo del edificio y en el ascensor tenías imágenes que te entretenían mientras subís los 102 pisos a una gran velocidad.

En el tercer día el destino fue visitar la Estatua de la Libertad y Staten Island. Para esta visita compramos una entrada para subir a la estatua, pero si les soy sincero conviene que vayan hasta el puerto, eviten todos los vendedores de paquetes turísticos y tomen el ferry gratuito que los va a llevar por el mismo circuito, la realidad es que la estatua no me impresionó tanto como esperaba, y no vale la pena subir para obtener una vista que lo podrían hacer desde abajo. Si vale la pena hacer el recorrido, es muy interesante, pero no vale la pena pagar por él.

Al regresar el siguiente paso era el Word Trade Center, quizás un lugar de sumo interés para financistas o estudiantes de economía, pero tenía su encanto pasear por ahí. Ese día terminamos viendo el atardecer desde el otro punto panorámico de Nueva York, The Top of the Rock una de las mejores vistas de la ciudad y en mi opinión el mejor lugar para contemplar el atardecer.

El día siguiente fueron visitas de series, esos lugares icónicos que aparecen en la tele, también paseamos por Brooklyn y cruzamos a pie el famoso puente, saliendo de ahí nos encontramos con el barrio chino. Por la noche tenía muchas ganas de ir a un viejo club a escuchar Jazz. El dueño del departamento donde nos hospedamos nos recomendó de Blue Note un bar de jazz bien al estilo de Nueva York, donde nos deleitamos con un concierto y variedad de artistas, era tan importante el evento que apenas si entrabamos en el bar.

Para el quinto día ya estábamos más que satisfechos con lo que veníamos viendo, pero aún así nos quedaban algunos lugares, Fuimos al MET, recorrimos otro sector del Central Park, visitamos una de las jugueterias mas importantes y ahí llené de azúcar al niño interior y terminamos la noche viendo un partido de los Knicks en el Madison Square Garden, no fue el gran partido, pero como en Estados Unidos todo es un show, se hizo entretenido.

Para el último día dimos algunos paseos por sitios icónicos, el High Line fue mi preferido. También pasé por la biblioteca pública y terminamos el día a orillas del rio Hudson.

En todo esto vale la pena un par de consejos, Si bien no soy amante de la comida rápida o chatarra era buena idea tener en el departamento algo de comida lista para acelerar el descanso. Aprovechar al máximo la comida callejera durante el día fue una muy buena opción. Y por sobre todas las cosas no subestimen las caminatas por Nueva York, si bien yo siempre opto por este medio, las distancias son mayores de lo que parecen y desafortunadamente tuve que comprar un calzado más cómodo que puedo decir valió cada centavo ya que cinco años después sigue caminando como si fuese el primer día, pero si que me dolieron las piernas los primeros días, además el frío no ayudó.

A quien le guste el turismo de ciudad Nueva York es una de las mejores para recorrer, si optan por un departamento de Air BianBi pueden ahorrar unos cuantos dólares (creo que pagamos 20 dólares por noche) y con la comida callejera y de supermercado los gastos se hicieron muy llevaderos. Hay muchas cosas gratis por hacer en esta ciudad si caminan y les gusta el arte urbano que las calles tienen para ofrecer.


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Buenas vibras!

Andrés.


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