Vuelta al Perro – Siem Reap en 4 días

Si hay un lugar que desconocía por completo, donde no sabía que me iba a encontrar y solo fui por un par de imágenes que vi, es Siem Reap. Una ciudad de templos milenarios, una historia devastadora de guerras y golpes militares y uno de los escenarios preferidos para fotografías, cine y arqueología. 

Llegué sin ningún plan o idea de cómo iban a ser mis días ahí. Solo se que tenía 4 días para ver lo que quería y descubrir un nuevo mundo antes de continuar mi viaje por Vietnam, así que aquí les dejo un detalle de lo que fueron mis días por Camboya y quizás se ahorren un poco de tiempo.

En Argentina se usa el término “vuelta al perro” cuando querés decir que vas a un lugar y volvés rápido. Es algo que sucede rápido y en lo posible caminando. Como quien saca al perro de la casa para que haga sus necesidades y lo vuelve a entrar.

Si leyeron el post en el que hablo sobre mis aventuras en Siem Reap entonces ya deben saber el inicio de esta historia: ¿Angkor Qué? (si todavía no lo leyeron HAGAN CLICK AQUI para que lo disfruten). En este punto empieza la historia, tramitando la visa en el aeropuerto para poder entrar, la hacen rápido y tiene un costo de 30U$S (precio actualizado al año 2020) y presentar una foto carnet (esto último la verdad que a mi no me lo pidieron pero no lo descarten que nunca se sabe), supe de casos que si no lo llevas te toman una foto con un teléfono y te cobran 2 U$S. Hay formas para hacer el trámite con antelación y ahorrarse la espera en el aeropuerto, pero es más costoso y la verdad que tampoco fue tan largo el trámite.

Después viene una parte que les recomiendo saltarse, el cambio de divisas es como comprar billetes de fantasía en la tierra de Tomy y Daly. Los podés usar, sí, pero el cambio no favorece y todos los precios en la ciudad de Siam Reap están en dólares, de modo que nunca vas a saber cual es el cambio y cuánto te están cobrando. Directamente no cambien plata, pero eso sí, lleven efectivo por que no en todos lados te cobran con tarjeta. Si piensan ir a otros lugares de Camboya más allá de Siam Reap, ahí sí quizás les convenga cambiar dinero

Una vez fuera del aeropuerto las opciones son Taxis o Tuk Tuks y derecho al hostel. No soy de publicitar gratuitamente un lugar, pero en este hostel me dieron una ayuda tan grande y me ahorraron unos cuantos dólares a cambio de nada así que por la buena onda y porque realmente la pasamos muy bien ahí, aquí va  Pool Party Hostel fue nuestro hogar durante esos días, a razón de 2 U$s la noche, sí solo 2. Además tiene un restaurante muy económico, las comidas no superan los 3 o 4 dólares que nos ahorró el tiempo de salir a buscar comida. Y lo más importante es que al final de un día largo recorriendo los templos y la ciudad, teníamos una gran pileta para meternos y relajarnos un rato. A 1.2km del centro de la ciudad, parece mucho pero lo caminamos todos los días y a cualquier hora y la verdad que se siente seguro (y por cualquier hora digo que volvimos caminando un día a las 3 am). Y si quieren saber qué fue lo que hicieron por mí para que les recomiende este lugar, no dejen de leer el post que hice sobre mi viaje a Camboya.

La ciudad antigua de Angkor o Angkor Thom  fue construida en el siglo XII, sobre las ruinas de un antiguo reino que fue devastado por el ejército champa de Vietnam en el siglo IX. Unos siglos después el príncipe Jayavarman VII logró vencer al ejército Champa y fundó la ciudad de Angkor. Que el es el eje central del imperio Khmer, del que fue monarca Jayavarman VII, y que inexplicablemente fue abandonada a la merced de la naturaleza durante varios siglos.

Hoy es la cuna turística y arqueológica del país. Tal es su simbología que  su templo principal, el Angkor Wat, está representado en la bandera nacional. 

Cada rincón es interesante desde su historia, espiritualidad, hasta ser testigos del poder de la naturaleza que avanza ante el abandono del ser humano.

Son unos 9 km2 de extensión que sí tienen unos días extras para recorrer les recomiendo hacerlo en bicicleta ya que los caminos están muy bien marcados y no representa gran dificultad. Eso sí, mucha agua y protector solar que hace calor todo el año. Pero averiguen bien los costos para ingresar a los templos y donde pagar para no encontrarse con ninguna estafa en el camino.

Los lugares principales que pueden ver en esta ciudad son los templos Angkor, Bayon y Ta Prohm, rodeados por 12 km de murallas de unos 8 mts de alto. Siendo el primero el templo principal, más grande y más conocido de la zona.

Bayon es conocido como el templo de las mil caras y el último en ser construido antes del abandono de toda esta ciudad. Con más de 200 caras esculpidas en piedra que representan a Buda y los cuatro estados del budismo la compasión, la caridad, la simpatía y la ecuanimidad. Ubicado en el centro de la ciudad de Angkor y por lo tanto considerada el centro mismo del universo, se dice que las caras vigilan y protegen toda la extensión del imperio y sus devotos iban a hacer ofrendas y rezar. Esa sonrisa que se dibuja sutilmente en sus rostros se dice que ocultan el misterio como el que guarda la Mona Lisa, nunca se sabrá con exactitud por que las tienen. 

En las entradas  que nos llevan al templo se elevan 108 estatuas a ambos lados del camino para protegerlos de los invasores, es por eso que los rostros aquí son serios o incluso enojados. A la derecha están los dioses y a la izquierda los demonios. Número no casual ya que 108 es considerado sagrado dentro del budismo.

La forma geométrica del templo simboliza el yantra que es un diagrama de figuras geométricas que representan el Budismo Tántrico que concentra una energía poderosa y representan la  estructura del universo y del ser humano.

La llegada del nuevo monarca al templo trajo muchos cambios ya que convirtió al Hinduismo a toda la ciudad. Es por eso que se observa ornamentos de Shiva tallados en la pared y algunos corredores modificaron la imagen de Buda por la del dios hindú Vishnú. 

A esta altura los ojos ya se iban para cualquier lado y es casi imposible estar en cada detalle, especialmente en los bajorrelieves que hay por todos lados. Es por eso que muchos optan por ir con un guía que les cuente. Yo soy de los que prefiere leer al respecto y dejarme sorprender por lo que veo, quizas si encuentro algo que me llame la atención lo busco después, pero creo que un guía te muestra solo lo que a él le parece importante y te podes perder de muchos detalles, además  que no te da tiempo para observar cada rincón. Ojo hay guías muy buenos que se apasionan y realmente aprendés, pero pocas veces me encontré con uno así. Siempre voy a apoyar la opción de descubrir un lugar por tu cuenta e investigar un poco antes de llegar.

Seguía el recorrido por los templos de Angkor y Ta Prohm. En este último se aprecia la fuerza de la naturaleza, casi todo el templo destruido por las raíces de árboles que se adueñaron de la zona. Es increíble ver de lo que es capaz la pacha cuando el ser humano deja de intervenir y es una de las reflexiones que me rebotan por la cabeza constantemente cada vez que veo estas cosas, la naturaleza no necesita nuestra ayuda para subsistir sino que si  la dejamos ser, ella misma puede curarse sola.

Y Angkor Wat, donde aún habitan monjes que sobrevivieron a los Jeremes Rojos del genocidio camboyano es el templo principal de la ciudad, digamos la foto clásica para las redes. No se pierdan un amanecer en este lugar, es una experiencia mágica. Si son medios perezosos para levantarse  pueden cambiarlo por el atardecer pero hay mucha más gente y en mi opinión la imagen no es la misma.

A todo esto se preguntan ¿Y la comida?. Si el recorrido lo hacen en bicicleta les recomiendo pasar por algún mercado y la clásica del sanguchito nunca falla. Si van en tuk tuk o taxi también pueden llevar alimentos, pero lo que me atrae a mi es la comida local. Y si bien dentro de las primeras cinco advertencias que te dan es “no comas de la calle”, yo estoy en desacuerdo y creo que ahí es donde la comida local toma vida, mi regla para los puestos de la calle es ir al que más gente atrae (sobre todo viajeros), porque sino te arriesgas a una intoxicación. Pero la verdad es que en un restaurante también puede pasar.

Después de cada paseo que hacía por los templos volvía al Hostel a comer algo, una buena ducha, un rato el la pileta para relajar y por la noche a pasear por la ciudad de Siam Reap que tiene sus encantos, además está llena de turistas y por lo tanto bares en los cuales compartir experiencias, mezclarse con algún local y maravillarse por la simpleza de la zona, es parte de un ritual diario.

Otro atractivo son los mercados de artesanías, los hay por todos lados y, como todo en este país, son muy económicos

Siam Reap es uno de mis lugares preferidos para darle una o más vueltas al perro. Donde siempre vas a encontrar algo nuevo para ver y la humildad del lugar no deja de sorprenderme.


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Cuando el mundo se detuvo por un virus, nosotros quedamos atrapados en el mar. Navegando por los mares de Europa y el caribe con la incertidumbre de no saber cuándo volveríamos a pisar tierra. Mandame un mensaje por mail hola.unboludoporelmundo@gmail.com y te lo envío de forma digital para que lo puedas leer desde cualquier plataforma. Si querés saber más hacé click en la foto para leer el primer capítulo

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Andrés.


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