El Boludo

[Mi abuelo]…era un hombre muy valiente, solo le tenía miedo a los boludos, un día le pregunté ¿Por qué? y me dijo: “Porque son muchos, no hay forma de cubrir semejante frente, por temprano que te levantes, a donde vayas, ya está lleno de boludos. Y son peligrosos, porque al ser mayoría eligen hasta presidente.”

Facundo Cabral (1937-2011).

Boludo es una palabra tan linda, tan argentina. Es un voto de confianza, de amistad y es despectivo a la vez, << ”Este es un Boludo”>>, que hasta la podemos fraccionar como quien corta una torta <<”Que pedazo de Boludo”>>. Puede estar cargada de intención, negativa o positiva, describe incluso hasta el humor de alguien <<”Estás hecho todo un Boludo”>>.

Es tan argentino que cuando conozco personas de otros países muchas veces me gritan <<“Que haces Boludo”>> en son de amistad.

Podemos verlos crecer como un jardín lleno de colores y cuando sufren alguna desgracia -”Flor de Boludo”- les decimos.

Es un grito de gloria, un insulto, un llamado de atención que puede ir acompañado <<“Che Bolu”>> por si no entendiste que te estaba llamando.

Puede describir una situación, un objeto, un comportamiento y hasta significar la nada misma <<”Esto es una boludez”>>. Incluso podemos armar una frase completa usando esta palabra como sustantivo, verbo y adjetivo a la vez -”Che Boludo te están boludeando por una boludez”-. Quizás puede ser anatómico y te está diciendo que tiene las bolas grandes.

Pero en resumen “los Boludos” somos ese grupo de personas que nos caemos (o nos hicieron caer) muchas veces, pero siempre aprendimos a levantarnos. Parecemos ignorantes pero cuando nos “Boludean” por demás sabemos decir basta y es por eso que nunca vamos a bajar los brazos.

Y con el respeto que se merece Don Facundo, somos un país de boludos, de norte a sur y de los andes al mar, y eso no está mal.

Así que acá estoy, buscando a esa “Manga de Boludos” desparramada por todo el mundo que seguramente tengan otro nombre y quiero conocerlos, intercambiar ideas, culturas, gustos. Ya sabes si me ves por ahí decime Hola que entre cervezas y mates vamos a estar boludeando el tiempo que podamos.

Andrés Swida

Año 2020

Un poco sobre mi

Vengo de Quilmes, zona sur del Gran Buenos Aires, Argentina. Nací en 1985 para que saques la cuenta porque seguramente me olvide de actualizar cuantos años tengo. Los que me conocen me dicen “Jugo”, claramente no es un nombre que yo elija pero cualquier cosa que opaque al Andi es mejor, incluso prefiero que me digan “Señor, Don o Abuelo”.

Desde chico expresaba dos grandes deseos, “viajar y los dibujos animados”. Horas frente a la tele mirando desde Tom y Jerry a los Super Campeones me llevaron a estudiar animación y por ahí tengo un título que lo avala, aunque nunca lo saqué del tubo en el que me lo dieron.

Si bien me sentía satisfecho con lo que hacía, esto no saciaba mis ganas de viajar que se fue dando muy lentamente con las pocas vacaciones que juntaba al año. Ya para mis 33 decidí que había que cambiar la forma de vivir. Estaba contento con muchas cosas que logré en mi trabajo pero llevaba recorrido apenas 14 países. Así que decidí que era hora de dejar de trabajar en un rubro por demás explotado y empezar a manejar mis propios tiempos. Algo así como viviendo de los viajes y expresándome con el arte.

Mi primer paso fue un trabajo que no busqué pero que el universo me mandó para pegar ese salto, en una línea de Cruceros que me llevó por gran parte del Caribe. Luego hubo planes de seguir en otro barco que me iba a llevar de Alaska a Australia pasando por Hawaii, los Polinesias Francesas, Tasmania y Nueva Zelanda, pero llegó el COVID-19 y los planes se fueron al tacho. Ahí es donde nace Un Boludo por el Mundo y me puse a diseñar y escribir todo lo que aquí ven.

Llevo más de 10 años haciendo viajes por mi cuenta, cortos, largos, solo, con amigos; algunos fueron en pareja, con familia, y hasta con completos desconocidos. Viajé al exterior y por dentro de Argentina también. Los hice en tren, a dedo, en avión, en micro y en barco también. Pasé ya por 3 continentes. Fui de vacaciones, escapadas veloces y por trabajo.Fui a las montañas, bosques, playas, metrópolis, pueblitos perdidos en el mapa.En carpa, en hostels, en hoteles, en casa prestadas o alquiladas. Comí en la calle y en restaurantes de lujo, o simplemente en una fogata donde nos cocinamos en una gran olla. Dormí en estaciones de tren, de micros, aeropuertos y hasta en autos esperando que se haga de día.

No soy de los que deja todo para irse de viaje, más bien viajo para encontrame con todo.

¿Por qué un Boludo por el Mundo?

La gran mayoría de las personas que viajan van con un folleto, un librito bajo el brazo o con la imagen de un programa de televisión que les mostró lo que querían ver. Y cuando llegan a destino esperan ver exactamente lo que las foto les mostró, sin siquiera pensar que puede haber otras miles de personas que vieron la misma foto. Así cierran sus ojos y su mente solamente para ver lo que les fue prometido a la hora de comprar el paquete turístico y si algo tan simple como el clima les llega a fallar van a culpar a la misma agencia si es necesario por no haberles advertido que las cosas pueden no salir como la muestran en el folleto.

Parecería como si en el mundo solo hubiese una docena de lugares por visitar en nuestros 15 días de vacaciones y el resto son tierras hostiles donde nos jugamos la vida. Ponemos todas nuestras expectativas en un par de ciudades, monumentos o espectáculos y nos convencemos

que es lo mejor que vimos solo por que trabajamos todo el año y pagamos una fortuna para poder estar ahí sin siquiera preguntarnos si realmente la estamos pasando bien.

Hoy en día las formas de viaje pueden ser infinitas, hasta se transformó en un estilo de vida, que no implica que sea el mejor o el único que vale la pena vivir, sino que es el que algunos elegimos para nuestra existencia.

La realidad es que cada lugar que visitamos, sea el más popular y lujoso del mundo o el más inhóspito y pobre, guarda un pasado, un paisaje, habitantes, una cultura, que están más allá del folleto que te entregan al llegar. Por eso es que un Boludo por el mundo es esa persona que en lugar de estar mirando el coliseo romano se sentó a hablar con unos desconocidos en un bar de un callejón de roma. Son historias simples de lugares que quizás conozcas y otros no tanto, apreciaciones de momentos que van más allá de un folleto o de un tour armado.

Porque sostengo que no hay una correcta forma de viajar, pero si te invito a ir un poco más allá de la guía y asi puedas cerrar los ojos, respires profundos y cuando los abras puedas observar con el corazón.